Buscar este blog

jueves, 18 de febrero de 2016

18 de febrero: Beato Juan de Fiésole

¿Quién es?

El año 1400 se considera una fecha clave en la historia del arte: nacimiento del Renacimiento florentino y aparición del Humanismo cultural. Ese año nace en Vichio , Guido de Piero. Poco sabemos de su infancia. A los 17 años se enrola en un taller de miniaturas en Florencia. En ese tiempo siente la llamada a la vida religiosa probablemente atraído por la figura y la predicación del prior de los dominicos de Sta. María Novella, fray Juan Domínici. Hacia el 1420 ingresa con su hermano Benedettto en el recién inaugurado convento de Sto. Domingo de Fiésole. Con su profesión cambia su nombre por Fray Juan de Sto. Domingo de Fiésole. Allí alterna su vida como fraile, estudiante y artista. Entre 1427 - 1428 recibió la ordenación sacerdotal y se marca como objetivo de vida servirse del arte pictórico, como humanista cristiano, para predicar con la espiritualidad de su inspiración creadora.

Sus biógrafos dicen de él que “era no menos excelente pintor miniaturista que religioso” (Vasari G.). Trabajó como artista en los conventos de Fiésole, San Marcos de Florencia, en la catedral de Orvieto y en San Pedro del Vaticano. Decidió ingresar en la Orden de Predicadores para servir mejor a Dios. Fue fraile sencillo y santo en sus costumbres. Humanísimo y sobrio: Jamás tomaba la paleta y los pinceles sin recogerse antes en oración. Su pintura como su vida fue el fruto de la gran armonía entre una vida evangélica y el talento creativo que había recibido y cultivado.


¿Qué nos dice hoy?

Fray Angélico es un hombre de su tiempo que escucha su época y con su creatividad realiza una síntesis entre el humanismo intelectual y la visión cristiana sobre el ser humano. Estuvo abierto a las corrientes innovadores de la pintura, con ella da una respuesta cristiana a los interrogantes religiosos de los hombres y de la Belleza trascendental, excluye los valores que considera deshonestos para resaltar los valores del espíritu. Pinta a humanos y ángeles con una mirada luminosa y una visión profunda, resaltando el espíritu sobre la materia pero sin renegar de ella.

No permanece enclaustrado dentro de su convento sino que dialoga con las corrientes renacentistas incorporando a su pintura la belleza de lo divino, los valores del espíritu, la naturaleza como espedo de Dios, la transformación de la luz y el color en sus protagonistas. Con su arte afirma la dignidad humana revestida con la luz de la gracia. Su planteamiento artístico a contracorriente con el ideal de su época en la que el ser humano ocupa el centro y es exaltado como protagonista de la creación, muestra a Dios como centro del universo y creador del hombre, recordando a este su condición de ser creado a imagen de Dios y llamado a la semejanza con el prototipo, Cristo.

Fray Angélico en diálogo con los artistas de su tiempo nos invita hoy al debate sereno y a continuar proponiendo la verdad del ser humano en su dignidad e integridad. A no minusvalorar la falibilidad propia de la condición humana pero acentuando lo más sublime y propio de lo humano, capaz de Dios. El Beato nos propone adentrarnos en la “via pulchritudinis”, el camino de la belleza como medio pero no fin, que prepara el encuentro con “el más Bello de los hombres”.

Belleza, bondad y verdad que en cada época requiere ser transmitida en lenguajes accesibles a todos. El Angélico nos recuerda la necesidad de escuchar a los artistas y de “predicar la gracia” en el mundo del arte y la cultura conectado con la realidad social. Su modo de mirar y “contemplar” nos predispone a cultivar la interioridad y la creatividad al servicio de nuestros hermanos los hombres.


Para orar

El Beato Angélico además de conocer, participaba de la espiritualidad y reforma de vida religiosa iniciada por Sta. Catalina de Siena, S. Raimundo de Capua y otros personajes de la Orden, cincuenta años antes de que él se hiciera fraile. Como testimonio de la interacción fecunda de los santos casi contemporáneos de la Familia Dominicana, proponemos esta oración de Sta. Catalina para conmemorar hoy la fiesta del Beato Angélico. En Familia, pedimos su intercesión para que renovemos nuestra opción de continuar predicando la verdad y la gracia en el mundo de las artes y la cultura.

“ Tú, Trinidad eterna, eres el Hacedor y yo la hechura, por lo que, iluminada por ti, conocí, en la recreación que de mí hiciste por medio de la sangre de tu Hijo unigénito, que estás amoroso de la belleza de tu hechura. ¡Oh abismo, oh Trinidad eterna, oh Deidad, oh mar profundo!: ¿podías darme algo más preciado que tú mismo? Tú eres el fuego que siempre arde sin consumir; tú eres el que consumes con tu calor los amores egoístas del alma. Tú eres también el fuego que disipa toda frialdad; tú iluminas las mentes con tu luz, en la que me has hecho conocer tu verdad. En el espejo de esta luz te conozco a ti, bien sumo, bien sobre todo bien, bien dichoso, bien incomprensible, bien inestimable, belleza sobre toda belleza, sabiduría sobre toda sabiduría; pues tú mismo eres la sabiduría, tú, el pan de los ángeles, que por ardiente amor te has entregado a los hombres. Tú, el vestido que cubre mi desnudez; tú nos alimentas a nosotros, que estábamos hambrientos, con tu dulzura, tú que eres la dulzura sin amargor, ¡oh Trinidad eterna !” (Sta. Catalina de Siena)


Oración

Padre Dios, que diste al Beato Angélico contemplar y enseñar en su obra de modo maravilloso los misterios de tu Hijo; concédenos por su intercesión que, conociéndote ya por la fe, lleguemos a contemplar la belleza de tu Rostro y de tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(fuente: jubileo.dominicos.org)

otros santos 18 de febrero:


- San Angilberto
- Santa Gertrudis (Caterina) Comensoli
- Beato José Allamano 

miércoles, 17 de febrero de 2016

17 de febrero: San Eutropio de Fregenal

Obispo

El Padre Jerónimo Román de la Higuera en su martirologio dice: «de Fregenal de Extremadura el tránsito glorioso de San Eutropio obispo de aquella ciudad que conociendo los yerros que por España sembraban los dos Auitos, envió a Africa al venerable presbítero Paulo Osorio, para que consultadas estas herejías con San Agustín, apuntase el modo más seguro para condenarlas».

Fue este santo Prelado pariente muy cercano de Flavio Caupernico, Arzobispo de Toledo y sucesor de Castino, murió en paz con opinión de santidad, a 17 de Febrero cerca de los años 420.

Marco Máximo, arzobispo de Zaragoza afirma que los dos monjes herejes, llamados Auitos provenían uno de Jerusalén y otro de Roma con doctrinas de Orígenes, Victorio y Basilio no muy ortodoxas, una vez superadas las corrientes priscilianistas.

El Obispo San Eutropio envió a Paulo a consultar a San Jerónimo sobre el origen del alma.

El Santo Obispo informado de los Santos Padres, Agustín y Jerónimo, ejerció su magisterio con seguridad, celo y entereza.

Consumió su vida, habiendo guardado al depósito de la fe.

¡Felicidades a quienes llevan este nombre!

NOTA: Este santo, que goza de mucha devoción en España, no consta en el Martirologio Romano.

(fuente: catholic.net)

otros santos 17 de febrero:

- Beato Lucas Belludi
- San Flaviano de Constantinopla

martes, 16 de febrero de 2016

16 de febrero: San Bernardo de Escammaca

Significa “corazón de oro”. Viene de la lengua alemana.

No podemos olvidar que, para Dios, todo ser humano es sagrado, consagrado por la inocencia herida de su infancia. En efecto, muchas veces, es de la herida de la infancia de donde sacamos energías para amar, para amar hasta el final de nuestra existencia sobre la tierra.

Este joven siciliano tuvo una buena educación por parte de sus padres, ricos y adinerados.

Pero, al llegar a su juventud, malgastó el tiempo en juergas y en fiestas.

En un duelo resultó gravemente herido. Este suceso le hizo asentar la cabeza. Su larga convalecencia le permitió pensar mucho.

Una vez que se puso bueno, salió de casa y se fue derecho a los Dominicos para pedir que lo admitieran en la Orden.

Ya como religioso, fue lo opuesto a lo que fue antes. Dejó todo lo que le atraía para dedicarse a la oración, la soledad y la continua penitencia.

Su herida juvenil se le iba curando poco a poco. Cuando se ponía a confesar era extremadamente amable con los pecadores.

Este fue su trabajo fundamental durante su vida, ya que no tenía muchas cualidades para predicar.

Ejercía un gran poder sobre los pájaros y los animales, cuenta una leyenda. Cuando salía a pasear por el jardín, los pájaros se ponían delante para cantarle. Cuando veían que había entrad en éxtasis, dejaban de cantar.

Una vez fue el portero a su habitación para llamarle, y vio un gran resplandor en la puerta. Miró y pudo ver un niño celestial que le sostenía el libro que leía. Fue corriendo al superior para que viera la maravilla.

Tenía el don de la profecía. Lo empleaba para que la gente cambiara de vida. Después de su muerte, se le apareció al superior indicándole que sus restos mortales, los llevaran a la capilla del Rosario.

En su traslado, curó a un paralítico que tocó sus reliquias. Nació en Catania y murió en 1486.

(fuente: www.churchforum.org)

otros santos 16 de febrero:

- Beata Felipa Mareri
- Santa Juliana (o Ileana)

lunes, 15 de febrero de 2016

15 de febrero: San Walfredo della Gherardesca

Abad

Martirologio Romano: En Palazzuolo, en la Toscana, san Walfredo, abad, que después de haber tenido cinco hijos, decidió, junto con su esposa, abrazar la vida monástica (c. 765).

Fecha de canonización: El Papa Pío IX lo canonizó en el año 1861 (culto confirmado).

Walfredo (Walfrido o Galfrido) della Gherardesca, nació en Pisa, donde llegó a ser un próspero y estimado ciudadano. Se casó con una joven de la que estaba profundamente enamorado y tuvo cinco hijos y, por lo menos, una hija. Después de muchos años de matrimonio, Walfredo tenía dos amigos -el uno era pariente suyo y se llamaba Gundualdo, el otro era un corso llamado Fortis-, que vivían como él, en el mundo, pero se sentían también inclinados a la vida religiosa. Juntos discutieron sobre el futuro y un sueño les llevó a escoger Monteverde, entre Volterra y Piombino, para fundar un nuevo monasterio. Determinaron seguir la regla benedictina de Monte Casino. Además de su propia abadía de Palazzuolo, construyeron también, a veinticinco kilómetros, un convento para mujeres, donde sus respectivas esposas y Ratruda, la hija de Walfredo, tomaron el velo.

La nueva fundación atrajo muchos novicios. Al poco tiempo, se contaban ya sesenta monjes, incluyendo a Gimfrido, el hijo predilecto de Walfredo, y a Andrés, el único hijo de Gundualdo que, con el tiempo, llegaría a ser el tercer abad del monasterio y escribiría la vida de san Walfredo. Gimfrido era ya sacerdote, pero en un momento de tentación, huyó del convento, llevando consigo hombres, caballos y documentos que pertenecían a la comunidad. Walfredo, muy angustiado, envió algunos hombres a buscarle. Al tercer día, orando con sus monjes por el arrepentimiento y el regreso de su hijo, Walfredo pidió a Dios que enviase al joven una señal que durase toda su vida y el mismo día, Gimfrido fue hecho prisionero y volvió arrepentido al monasterio, pero con el dedo mayor mutilado al extremo que nunca más pudo volver a servirse de él. Walfredo gobernó prudente y sabiamente la abadía durante diez años. Gimfrido le sucedió en el gobierno y fue un magnífico superior, a pesar de su antigua caída.

(fuentes: misa_tridentina.t35.com; catholic.net)

otros santos 15 de febrero:

- San Claudio La Colombière
- Beato Miguel Sopocko

domingo, 14 de febrero de 2016

14 de febrero: Santa Alejandra de Egipto

Eremita Santa
Tradicional, no incluida en el actual

Martirologio Romano

Etimológicamente Alejandra = “dominadora de los hombres”. Viene de la lengua griega.


Breve Biografía

El cristiano necesita sentirse vivo y nunca tibio, ni escéptico, ni aburrido. Debe mantenerse despierto y ardiendo en la caridad de Cristo.

Algo de esto le ocurrió a la joven Alejandra. Hay dos fuentes importantes que hablan de ella. Una es la de Palladio y otra Melania la Joven que, incluso estuvo algunas veces con ella.

En el siglo IV había una costumbre muy extendida entre los cristianos. Consistía en hacer mucha penitencia para tener el cuerpo dominado y el espíritu cada día más unido y en contacto con Dios.

Las formas de penitencia se las imponía cada cual. Una de las más comunes era alejarse del mundo, encerrarse en una cueva con un ventanuco para que le entrase la luz y pudieran darle la comida.

De esa forma – claro está – morían muy jóvenes.

Hoy nos reímos de estas penitencias. Alejandra, desde adolescente se encerró en una especie de tumba.

Ella había prometido a Dios su vida entera: desde su cuerpo virgen hasta su alma que anhelaba la santidad como el mejor de los tesoros.

Hay quienes cuentan que un joven la rondaba para casarse con ella. Y, al ver las dificultades, se marchó a la soledad de la ermita.

No huyó por miedo. Lo hizo para, de esta forma, salvar su propia vida y el alma de quien quería ser su novio.

No perdía el tiempo. Se dedicaba a orar, meditar y leer a los profetas, patriarcas, apóstoles y mártires.

Melania la Joven le llevaba la comida. Es ella quien cuenta que murió a los 30 años.

¡Felicidades a quien lleve este nombre!

escrito por el P. Felipe Santos
(fuente: catholic.net)

otros santos 14 de febrero:

- San Juan Bautista de la Concepción
- San Valentín

sábado, 13 de febrero de 2016

13 de febrero: Beata Cristina de Espoleto

Su biografía está envuelta en datos y nombres difíciles de contrastar. Dicen algunos que perteneció a la familia de los Visconti de Milán, otros la consideran emparentada con los Semenzi de Calvisano, no distante de Brescia. Se conoce a ciencia cierta – eso sí –, que era una joven físicamente agraciada y parece que contrajo dos veces matrimonio por haber enviudado de su primer esposo. ¿Fue una convertida? También la respuesta es imprecisa. Buscó voluntariamente el olvido y lo logró hasta el punto de no contar con datos exactos sobre su biografía.

Los hagiógrafos concuerdan en decir que, a partir del año 1450, decidió cambiar de vida y de nombre. A partir de ahora se llamaría Cristina. Habitó varios conventos como agustina secular, pero no permaneció mucho tiempo en ninguno para huir de toda popularidad y vivir en el olvido más absoluto, dedicada a la penitencia, la oración y las obras de misericordia con los necesitados. En 1457, deseosa de visitar los lugares santos de Asís, Roma y Jerusalén, comenzó una peregrinación. En compañía de otra terciaria, llegó a Espoleto – en la provincia de Perugia (región de Umbría), en las estribaciones de los Apeninos –, donde permaneció hasta el final de sus días, dedicándose a la asistencia de los enfermos en el hospital de la ciudad.

El 13 de febrero de 1458 – quizá sin haber llegado a los treinta años – entregó su alma al Señor, con gran fama de santidad. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia de San Nicolás de Espoleto, regida entonces por los agustinos. Numerosas gracias y milagros atribuidos a su intercesión contribuyeron a difundir el culto surgido inmediatamente después de su muerte, que Gregorio XVI ratificó en 1834 proclamándola beata. Destaca en su vida su deseo constante de conversión.

Las fuentes de información para las notas biográficas sobre los santos y beatos agustinianos son el libro La seducción de Dios (Pubblicazioni Agostiniane, Roma 2001), cuyo autor es el P. Fernando Rojo Martínez, OSA, y Santos y beatos de la familia agustiniana. Subsidio litúrgico para el Misal agustiniano, publicado por la Federación Agustiniana Española (FAE, Madrid 2008).

(fuente: augustinians.net)

otros santos 13 de febrero:

- Beato Jordán de Sajonia
- San Martiniano

viernes, 12 de febrero de 2016

12 de febrero: San Benito de Aniane

Nacido alrededor de 745-750; fallecido en Cornelimünster, el 11 de febrero de 821. Benito, originalmente conocido como Witiza, hijo del Godo Aigulf, Conde de Maguelone en el sur de Francia, fue educado en la corte franca de Pepino, y entró en el servicio real. Tomó parte en la campaña Italiana de Carlomagno (773), después de lo cual dejó a su real señor para entrar a la vida religiosa, y fue recibido en el monasterio de San Sequanus (Saint –Seine). Se entregó muy celosamente a prácticas de ascetismo, y comprendió el valor de la Regla de San Benito como el mejor fundamento para la vida monástica.

Al volver a su hogar en 779, estableció en sus propias tierras, cerca del pequeño río de Aniane, un nuevo establecimiento monástico, que pronto se transformó en un gran monasterio, bajo el nombre de Aniane y se convirtió en el modelo y centro de la reforma monástica en Francia, introducida por Luis el Piadoso. El principal consejero del Emperador fue Benito, y la adopción generalizada de la Regla de San Benito en los monasterios del Imperio fue el paso más importante hacia la reforma. Benito tomó parte prominente en los sínodos realizados en Aquisgrán en 816 y 817, cuyos resultados se materializaron en las importantes prescripciones para la restauración de la disciplina monástica, fechadas el 10 de julio de 817; fue el entusiasta líder de esas asambleas, y él mismo reformó muchos monasterios bajo los lineamientos establecidos en las ordenanzas allí promulgadas. Con el objeto de tenerlo en cercanía de la residencia real, Luis había fundado, en el Inde, un arroyo cercano a Aquisgrán, la Abadía de Cornelimünster, la que sería un ejemplo para todas las otras abadías, y estaría bajo la guía de Benito.

En la controversia dogmática sobre el adopcionismo, bajo el liderazgo de Félix de Urgel, Benito tomó partido por la ortodoxia. Para promocionar las reformas monásticas, recopiló una colección de reglas monásticas. Uno de sus alumnos, el monje Ardo, escribió la biografía del gran abad.

Bibliografía: Para escritos Benedictinos ver Codex regularum monasticarum et canonicarum in P.L., CIII, 393-702; Concordia regularum, loc. cit; Letters, loc. cit., 703-1380. Otros tratados (loc. cit., 1381 sqq.) atribuidos a él probablemente no son autenticos. ARDO SMARAGDUS, Vida, op. cit., CIII, 353 sqq.; Mon. Germ. Hist.: Script., XV, I, 200-220; Acta SS., Feb., II, 606 sqq.; NICOLAI, Der hl. Benedict, Gründer von Aniane und Cornelimünster (Cologne, 1865); PAULINIER, S. Benoit d'Aniane et la fondation du monastere de ce nom (Montpellier, 1871); FOSS, Benedikt von Aniane (Berlin, 1884); PUCKERT, Aniane und Gellone (Leipzig, 1899); HAUCK, Kirchengesch. Deutschlands (2nda ed., Leipzig, 1900), II, 575 sqq.; BUTLER, Vidas de los Santos, 12 Feb.

Fuente: Kirsch, Johann Peter. "St. Benedict of Aniane." The Catholic Encyclopedia. Vol. 2. New York: Robert Appleton Company, 1907. 20 Feb. 2012 .
Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi 
(fuente: ec.aciprensa.com)

otros santos 12 de febrero:

-
San Melecio de Antioquía
- Beato Rizerio de Muccia
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...