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jueves, 10 de marzo de 2016

10 de marzo: San Simplicio, Papa

Reinó entre 468-483; se desconoce su fecha de nacimiento; murió el 10 de Marzo de 483.

Según el “Liber Pontificalis” (ed. Duchesne, I, 249) Simplicio era hijo de un ciudadano de Tívoli llamado Castino; y después de la muerte del Papa Hilario en 468 fue elegido para sucederle. La elevación del nuevo Papa no se alcanzó sin dificultades. Durante su pontificado el Imperio de Occidente llegó a su fin.

Desde el asesinato de Valentiniano III (455) había habido una rápida sucesión de emperadores insignificantes en el Imperio Romano de Occidente, que se vieron amenazados constantemente por la guerra y la revolución. Siguiendo a otras tribus germánicas, los hérulos entraron en Italia, y su gobernante Odoacro puso fin al Imperio de Occidente deponiendo al último emperador, Rómulo Augústulo, y asumiendo él mismo el título de rey de Italia. Aunque arriano, Odoacro trató a la Iglesia Católica con mucho respeto; también conservó la mayor parte de la antigua organización administrativa, de forma que el cambio no produjo grandes diferencias en Roma.

Durante la controversia monofisita, que aún proseguía en el Imperio de Oriente, Simplicio defendió vigorosamente la independencia de la Iglesia contra el cesaropapismo de los gobernantes bizantinos y la autoridad de la Sede Apostólica en cuestiones de fe. El canon vigésimo-octavo del Concilio de Calcedonia (451) concedía a la sede de Constantinopla los mismos privilegios de honor que se disfrutaban por el obispo de Roma, aunque la primacía y el rango supremo de honor se debieran a este último. Los legados papales protestaron contra esta elevación del Patriarca Bizantino, y el Papa León sólo confirmó los decretos dogmáticos del Concilio. Sin embargo, el Patriarca de Constantinopla pretendía poner en vigencia el canon, y el emperador León II deseaba conseguir su confirmación por parte de Simplicio. Este último, sin embargo, rechazó la petición del emperador y se opuso a la puesta en ejecución del canon, que además limitaba los derechos de los antiguos patriarcados orientales.

La rebelión de Basilisco, que en 476 condujo al exilio al emperador Zenón y se apoderó del trono bizantino, intensificó la disputa monofisita. Basilisco buscó el apoyo de los monofisitas, y dio permiso a los patriarcas monofisitas depuestos, Timoteo Ailuros de Alejandría y Pedro Fullón de Antioquía, para que volvieran a sus sedes. Al mismo tiempo publicó un edicto religioso (Enkyklikon) dirigido a Ailuros, que ordenaba que sólo se aceptaran los tres primeros sínodos ecuménicos, y rechazaba el Sínodo de Calcedonia y la Carta del Papa León. Todos los obispos debían firmar el edicto. El obispo de Constantinopla, Acacio (desde 471), vacilaba y estuvo a punto de proclamar este edicto. Pero la firme posición tomada por el pueblo, influido por los monjes que eran rígidamente católicos en sus opiniones, movió al obispo a oponerse al emperador y a defender la fe amenazada.

Los abades y sacerdotes de Constantinopla se unieron al Papa Simplicio, que hizo todos los esfuerzos para mantener el dogma católico y las definiciones del Concilio de Calcedonia. El Papa exhortó a la leal adhesión a la verdadera fe en cartas a Acacio, a los sacerdotes y abades tanto como al propio usurpador Basilisco. En una carta a Basilisco de 10 de Enero de 476, Simplicio dice de la sede de Pedro en Roma: “Esta misma norma de doctrina apostólica se mantiene firmemente por sus sucesores (los de Pedro), a quien el Señor confió el cuidado de todo el rebaño de ovejas, a quien prometió no dejarle hasta el fin de los tiempos” (Thiel, “Rom. Pont.”, 182).

De la misma manera emprendió con el emperador el estudio de la causa del patriarca católico de Alejandría, Timoteo Solofaciolo, que había sido suplantado por Ailuros. Cuando el emperador Zenón en 477 expulsó al usurpador y logró de nuevo la supremacía, envió al Papa una confesión de fe completamente católica, después de lo cual Simplicio (9 de Octubre de 477) le felicitó por su restauración en el poder y le exhortó a atribuir la victoria a Dios, que deseaba de este modo restaurar la libertad de la Iglesia. Zenón retiró los edictos de Basilisco, desterró a Pedro Fullón de Antioquía y repuso a Timoteo Solofaciolo en Alejandría. No molestó a Ailuros por su avanzada edad, y de hecho éste murió pronto. Los monofisitas de Alejandría presentaron entonces a Pedro Mongo, el antiguo arcediano de Ailuros, como su sucesor. Urgido por el Papa y los católicos orientales, Zenón ordenó el destierro de Pedro Mongo, pero éste pudo esconderse en Alejandría, y el miedo a los monofisitas impidió el uso de la fuerza. En un momento de debilidad el propio Solofaciolo había permitido la colocación del nombre del patriarca monofisita Dióscoro en los dípticos que debían leerse en los oficios de la iglesia.

El 13 de Marzo de 478, Simplicio escribió a Acacio de Constantinopla que se debía instar a Solofaciolo para que borrara la ignominia que había atraído sobre sí mismo. Este último envió legados y cartas a Roma para dar satisfacción al Papa. A solicitud de Acacio, que todavía se mostraba activo contra los monofisitas, el Papa condenó de manera nominativa a los herejes Mongo, Fullón, Pablo de Éfeso y Juan de Apamea, y delegó en el Patriarca de Constantinopla para que fuera su representante en esto. Cuando los monofisitas de Antioquía suscitaron una revuelta en 479 contra el Patriarca Esteban II, y lo mataron, Acacio consagró a Esteban III, y después a Calendio como sucesores de Esteban. Simplicio hizo una enérgica petición al emperador de que castigara a los asesinos del Patriarca, y reconvino también a Acacio por excederse en sus competencias al llevar a cabo esta consagración; al mismo tiempo, no obstante, el Papa le concedió la necesaria dispensa. Tras la muerte de Solofaciolo, los monofisitas de Alejandría eligieron de nuevo patriarca a Pedro Mongo, mientras los católicos elegían a Juan Talaia. Tanto Acacio como el emperador, al que aquél influía, se oponían a Talaia, y tomaron partido por Mongo. Mongo fue a Constantinopla a promover su causa. Acacio y él acordaron una fórmula de unión entre los católicos y los monofisitas que fue aprobada por el emperador Zenón en 482 (Henotikon). Talaia había enviado embajadores al Papa Simplicio para notificar al Papa su elección. Sin embargo, al mismo tiempo, el Papa recibió una carta del emperador en la que se acusaba a Talaia de perjurio y soborno y se hacía una petición de reconocimiento de Mongo. Simplicio, por tanto, aplazó reconocer a Talaia, pero protestó enérgicamente contra la elevación de Mongo al Patriarcado de Alejandría. Acacio, sin embargo, mantuvo su alianza con Mongo y pretendió prevalecer sobre los obispos orientales para introducirlo en la comunión de la Iglesia. Durante mucho tiempo Acacio no envió información de ninguna clase al Papa, así que éste se lo reprochó severamente en una carta. Cuando finalmente Talaia vino a Roma en 483 Simplicio ya había muerto.

Simplicio también ejerció un celoso cuidado pastoral en Europa Occidental, no obstante las difíciles circunstancias de la Iglesia durante los desórdenes de las migraciones. Publicó decisiones sobre cuestiones eclesiásticas, nombró al obispo Zenón de Sevilla vicario papal en España, de forma que las prerrogativas de la sede papal pudieran ejercerse en el propio país para beneficio de la administración eclesiástica. Cuando el obispo Juan de Rávena reclamó en 482 la diócesis de Mutina como sufragánea de su sede metropolitana, y sin más consagró al obispo Jorge para esta diócesis, Simplicio se le opuso vigorosamente y defendió los derechos de la sede papal. Simplicio fundó cuatro iglesias nuevas en la propia Roma. Un enorme edificio construido en forma de rotonda en la colina del Celio se convirtió en una iglesia y se dedicó a San Esteban; la parte principal de este edificio aún existe como la iglesia de San Stefano Rotondo. Un bello edificio próximo a la iglesia de Santa Maria Maggiore fue dado a la Iglesia Romana y convertida por Simplicio en una iglesia dedicada a San Andrés con la añadidura de un ábside adornado con mosaicos; ya no existe (cf. de Rossi, “Bull. Di archeol. crist.”, 1871, 1-64).

El Papa construyó una iglesia dedicada al protomártir, San Esteban, detrás de la iglesia conmemorativa de San Lorenzo in Agro Verano; esta iglesia ya no está en pie. Hizo una cuarta iglesia construida en la ciudad en honor de Santa Balbina, “juxta palatium Licinianum”, donde estaba su tumba; esta iglesia aún subsiste. Para asegurar la celebración regular de los servicios de la iglesia, de la administración del bautismo, y de la disciplina de la penitencia en las grandes iglesias de las catacumbas fuera de las murallas de la ciudad, a saber las iglesias de San Pedro (en el Vaticano), de San Pablo en la Via Ostiensis, y de San Lorenzo en la Via Tiburtina, Simplicio ordenó que el clero de tres distritos de la ciudad se hiciera cargo, en un orden establecido, de las funciones religiosas en estas iglesias de las catacumbas. Simplicio fue enterrado en San Pedro del Vaticano. El “Liber Pontificalis” da el 2 de Marzo como día del entierro (VI non.); probablemente deba leerse 10 de Marzo (VI id.). Después de su muerte el rey Odoacro deseó influir en la provisión de la sede papal. El prefecto de la ciudad, Basilio, afirmó que antes de su muerte el Papa Simplicio le había pedido que emitiera la orden de que nadie debía ser consagrado obispo de Roma sin su consentimiento (cf. referente a la regulación Thiel, “Epist. Rom. Pont.”, 686-88). El clero romano se opuso a este edicto que limitaba su derecho de elección. Mantenían la vigencia del edicto, publicado por el emperador Honorio a instancias del Papa Bonifacio I, de que sólo podía ser considerado como legítimo obispo de Roma la persona que fuera elegida de acuerdo con la forma canónica con la aprobación divina y el consentimiento universal.

Simplicio fue venerado como santo; su fiesta es el 2 o 3 de Marzo.

Liber pontificalis, ed. DUCHESNE, I, 249-251; JAFFÉ, Regesta Pont. Rom., 2ª ed., I, 77-80; THIEL, Epist. Rom. Pontif., I (Brunswick, 1868), 174 sq.; LIBERATUS, Breviar. Causæ Nestor., xvi s.; EVAGRIO, Hist. eccl., III, 4 sq.; HERGENRÖTHER, Photius, I, 111-22; GRISAR, Geschichte Roms und der Päpste, I, 153 sq., 324 sq.; LANGEN, Geschichte der römischen Kirche, II (Bonn, 1885), 126 y ss.; WURM, Die Papstwahl (Cologne, 1902).
J.P. KIRSCH Transcrito por Kenneth M. Caldwell Dedicado a la memoria de Don McGonigle Traducido por Francisco Vázquez

(fuente: ec.aciprensa.com)

otros santos 10 de marzo:

- San Juan de Mata
- San Juan de Ogilvie
- Beato Juan de Vallombrosa

miércoles, 9 de marzo de 2016

09 de marzo: San Vital de Castronovo

Monje

En el lugar de Rapolla, en Lucania, san Vital de Castronovo, monje.

Hijo de Sergio y Crisofónica, nació a inicios del siglo X en Castronuovo, en Sicilia (Val di Mazara). Inició la vida monástica en el monasterio de San Felipe de Agira, en las laderas del Etna, usina de muchos ascetas calabro-sicilianos de los siglos IX y X. Deseando realizar la ritual peregrinación a la tumba de los Apóstoles en Roma, después de cinco años en el monasterio pidió permiso al abad. Al retorno se detuvo en Calabria, y comenzó vida eremítica en las cercanías de Santa Severina. Después de dos años retornó a Sicilia, a un monasterio vecino al de Agira; transcurridos doce años Vital, evidentemente siempre en busca de un apaciguamiento de su espíritu, retornó a Calabria, donde peregrinó por la región.

Cerca de Cassano encontró al monje Antonio, que llevaba una vida muy rígida en una gruta. Vital permaneció allí unos días, dándole sabios consejos de moderación, y después prosiguió hasta Piedra Roseti, en el confín de la Lucania, y aquí, después de haber expulsado a unos malhechores de una decadente casa, la transformó en un cenáculo de monjes. Pasado luego al «Mercurion» y al «Latiniano», en Lucania, sitios organizados de vida monástica local, volvió a moverse por la región, fundando monasterios en varios lugares y confortando a los monjes, angustiados por las invasiones sarracenas.

Junto a otros dos santos monjes, fue también a Bari, donde fue recibido por el gobernador, Basilio, en el 979. Retornado a Lucania, se abocó a restaurar el monasterio de los santos Adrián y Natalia, atacado por los sarracenos, pero en un segundo asalto fue hecho prisionero, y sufrió muchos malostratos. Liberado, se refugió junto a su sobrino Elías, también monje, en la zona de Torri, donde edificó una iglesia, y luego, siempre junto a Elías, fue a Rapolla, donde fundó un monasterio, y aquí, luego de haber arreglado su sucesión en la dirección del cenobio, murió a edad avanzada, el 9 de marzo del 993.

Sepultado en la iglesia del monasterio, después de 30 años, por su voluntad expresa, fue trasladado por su sobrino al cenobio de Guardia Perticara, fundado por el propio sobrino, y acogido por el obispo de Torri y por los fieles. Tuvieron lugar más tarde otras traslaciones a otros monasterios e iglesias, para poner a resguardo de las incursiones sarracenas las reliquias. El cuerpo de san Vital, junto al de san Lucas de Demenna, fue trasladado a la catedral de Tricarico. La vida del santo, escrita en griego por un autor contemporáneo, fue traducida al latín para uso litúrgico en 1194, y dedicada a Roberto, obispo de Tricarico.

Traducido para ETF de un artículo de Antonio Borrelli.

(fuentes: Santi e Beati; eltestigofiel.org)

otros santos 09 de marzo:

- Santa Francisca Romana
- Santa Catalina Vigri de Bolonia
- Beato Vicente Kadlubek

martes, 8 de marzo de 2016

08 de marzo: San Probino de Como

Obispo

Martirologio Romano: En Como, en la Lombardía (Italia), san Provino (Probino), obispo, fiel discípulo de san Ambrosio, que preservó de la herejía arriana a la Iglesia que se le había encomendado († c.420).

Breve Biografía

Algunos escritores y hagiógrafos escriben "Provino", pero no hay duda de que la forma exacta es Probino, nombre de uso frecuente entre los latinos del siglo IV.

Probino era discípulo de san Ambrosio, quien lo envió como colaborador de san Félix, primer obispo de Como, y cuando éste murió en el 391, Probino se convirtió en el sucesor, fue obispo de aquella diócesis hasta el año 420.

Su episcopado debió brillar por sabiduría y santidad, ya que después de su muerte la devoción a él ha sido ininterrumpida. La reliquia de su cabeza fue conservada en un santuario a las afueras de la ciudad, hecho edificar por él mismo, y dedicado a los santos Gervasio y Protasio, santos cuyos cuerpos habían sido descubiertos en Milán en el año 381, por obra de san Ambrosio. La reliquia quedó allí mismo hasta el 1118, año en que, para salvaguardarla de las correrías enemigas, fue trasladada intramuros de la ciudad de Como, a la iglesia de San Antonio, que a partir de entonces recibió el nombre de San Probino.

Se tienen noticias de los sucesivos reconocimientos de las reliquias, ocurridos en 1504, 1618, 1836 y 1933. El flujo de fieles que visitaban su sepulcro fue continuo, especialmente de los enfermos de fiebres malignas, de las cuales Probino es considerado sanador.

En 1096 una parte del cráneo fue cedida a la colegiata de Agno, en el cantón suizo de Tesino, y puesta en un busto de plata, recibiendo allí un culto muy intenso y todos los años, el 8 de marzo celebran, su fiesta litúrgica con gran asistencia de fieles, procedentes de otras poblaciones de la zona.

escrito por Antonio Borrelli
Responsable de la traducción: Xavier Villalta
(fuentes: santiebeati.it; catholic.net)

otros santos 08 de marzo:

- San Juan de Dios
- Beato Faustino Míguez
- Beato Vicente Kadlubek

lunes, 7 de marzo de 2016

07 de marzo: Beato Leónidas Fëdorov

obispo y mártir

En la ciudad de Kirov, en Rusia, beato Leónidas Fëdorov, obispo y mártir, el cual, siendo exarca apostólico de los católicos rusos de rito bizantino, mereció ser discípulo fiel a Cristo hasta la muerte, bajo un régimen contrario a la religión.

Leonid Fedorov nació el 4 de noviembre de 1879 en San Petersburgo en una familia ortodoxa rusa. En 1902 dejó el seminario ortodoxo y realizó un viaje a Roma, donde se convirtió al catolicismo. Estudió en Anonia, Roma y Friburgo. El 25 de marzo de 1911 se recibió la ordenación sacerdotal en Bosnia como greco-católico, es decir de rito bizantino. Dos años más tarde se convirtió en monje, en el monasterio de San Teodoro Studita, y luego regresó a San Petersburgo.

Durante un tiempo estuvo deportado en Siberia, pero ya en 1917 fue liberado y recibió el nombramiento como Exarca de los católicos rusos de rito bizantino. En 1923 fue arrestado por segunda vez y condenado a diez años de prisión. Fue entonces enviado a la isla Solovky del Mar Blanco y a Vladka. Fue pionero del ecumenismo con los ortodoxos, con quienes compartió las duras condiciones de la prisión. Finalmente murió mártir de la fe el 7 de marzo de 1935 en Kirov.

Ya en 1937, con el apoyo del Metropolita Ucranio Sheptytsky, se inició el procedimiento para su elevación a los altares, y así Leonid Fedorov fue beatificado por SS. Juan Pablo II el 27 de junio de 2001, junto con otras 24 víctimas del régimen soviético en Ucrania, como primer beato ruso de los tiempos modernos.

Traducido para ETF del artículo de Fabio Arduino.

(fuentes: Santi e Beati; eltestigofiel.org)

otros santos 07 de marzo:

- San Juan Bautista Nam Chong-sam
- Beato José Olallo Valdés
- San Teófilo 

domingo, 6 de marzo de 2016

06 de marzo: San Olegario

Cada 6 de marzo se puede visitar en la Catedral de Barcelona el camarín donde se ve la urna que contiene el cuerpo incorrupto de San Olegario, revestido con ropas de obispo.

San Olegario, nacido con el nombre de Olegario Bonestruga, nació en Barcelona en el seno de una familia noble. Fue presbítero y canónigo regular del capítulo de la Catedral de Barcelona y después canónigo regular de San Rufo de Aviñón con residencia al convento de San Adrián de Besós.

San Olegario fue consejero de los condes Ramon Berenguer III y Ramon Berenguer IV. En el año 1116, bajo Ramon Berenguer III y el papa Pascual II, fue nombrado obispo de Barcelona. Con la conquista de Tarragona, fue investido arzobispo de Tarragona sin perder por ello la mitra barcelonesa, y a partir de entonces, actuó como metropolitano con plenos derechos recibiendo además, como administrador eclesiástico, los territorios de la todavía no restaurada diócesis de Tortosa.

Olegario era quien con los grandes papas y reformadores como Gregorio VII y Calixto II y los abades de Cluny, impulsó una Reforma en la Iglesia, comenzando por sus diócesis de Barcelona i Tarragona.

Murió el 6 de marzo de 1137 y fue canonizado oficialmente el año 1675.

Su sepulcro de estilo barroco es obra de los escultores Francisco Grau i Dominico Rovira II. Conserva, no obstante, la escultura yaciente gótica esculpida por Pedro Sanglada en el año 1406.

(fuente: www.catedralbcn.org)

otros santos 06 de marzo:

- Santa Nicoleta
- San Julián de Toledo
- Santa María de la Providencia

sábado, 5 de marzo de 2016

05 de marzo: San Cristóbal Macassoli de Milán

Presbítero Franciscano

Martirologio Romano: En Vigevano, en Lombardía, beato Cristóbal Macassoli, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, insigne por su predicación y su caridad para con los pobres (1485).

Etimológicamente: Cristóbal = Aquel que lleva a Cristo consigo, es de origen griego.

Fecha de beatificación: Culto confirmado el 23 de julio de 1890 por el Papa León XIII.


Breve Biografía

Sacerdote de la Primera Orden (1400‑1485). Aprobó su culto León XIII el 26 de julio de 1890.

Cristóbal Macassoli nació en Milán a comienzos del siglo XV. Transcurrió su infancia en la inocencia y la bondad, bajo los cuidados solícitos de sus padres. Hacia los 20 años se hizo franciscano, cuando San Bernardino de Siena (1389‑1444) recorría las ciudades de Italia predicando incansablemente el evangelio, y suscitando un profundo cambio en las almas, con grandiosas conversiones, y trabajaba intensamente para volver a la Orden Franciscana a la primitiva observancia de la regla como la había dictado y practicado San Francisco de Asís.

Cristóbal, ardiendo en amor a Dios y a los hermanos, recorriendo el camino de la virtud, con pureza de corazón, con una viva confianza en Dios, en la austera observancia de la pobreza, se colocó en el camino luminoso de San Bernardino, místico sol del siglo XV. Ordenado sacerdote, fue insigne por su predicación y santidad, y por su entrega generosa y sin medida al ministerio apostólico. Su fama fue creciendo, ya por las numerosas conversiones que obró, ya por los poderes taumatúrgicos que se le atribuyeron. Con el ejemplo y con la palabra edificó la Iglesia de Cristo.

Con el Beato Pacífico Ramati de Cerano fundó el convento de Santa María de las Gracias en Vigevano, cuya admirable iglesia fue construida por Galeazzo Sforza y consagrada en 1476. Allí fijó su residencia después de una vida de gran actividad apostólica. Pronto la fama de su santidad se extendió tan ampliamente, que aun de partes lejanas llegaban a él numerosos fieles para pedir su oración y escuchar su palabra siempre llena de caridad y comprensión, para que bendijera a los enfermos y a los niños. Dios a menudo glorificó la santidad de su siervo fiel con prodigios.

Murió el 5 de marzo de 1485, a los 85 años de edad. Su cuerpo, rodeado de la veneración de sus devotos, fue sepultado en la iglesia de Santa María de las Gracias, en la capilla de San Bernardino. En 1810 sus reliquias fueron trasladadas a la catedral de Vigevano. Un antiguo testimonio del culto que le fue rendido es el cuadro del altar de Santa María de las Gracias de 1653, en el cual el Beato es representado junto con San Bernardino al lado de la Virgen. León XIII aprobó su culto el 23 de julio de 1890. No es raro que del Beato Cristóbal de Milán haya tomado Manzoni el nombre y la figura del Padre Cristóbal de Pescarenico, en su novela “Los Novios”.

Nota: Hay que tener cuidado de no cofundirlo con el Beato Cristóbal de Milán (1 de marzo), aunque los dos comparten nombre y son ubicados en Milán, el uno es un presbítero dominico y el otro es franciscano.

¡Felicidades a quien lleve este nombre!

(fuentes: franciscanos.net; cathoolic.net)

otros santos 05 de marzo:

- San José de Oriol
- San Juan José de la Cruz
- San Kierano de Sahigir

viernes, 4 de marzo de 2016

04 de marzo: Beata Madre San Luis (María Luisa Isabel de Lamoignon)

Fundadora de las Hermanas de la Caridad de San Luis

Martirologio Romano: En Vannes, Francia, Beata Madre San Luis (María Luisa Isabel de Lamoignon), fundadora de las Hermanas de la Caridad de San Luis († 1825)

Fecha de beatificación: 27 de mayo de 2012, durante el pontificado de Benedicto XVI

María Luisa Isabel de Lamoignon (1763-1825) nació en París, en el seno de una familia de alto linaje, y creció en un ambiente cristiano atento a la justicia y a la caridad. A los quince años, se casó con el conde Molé de Champlatreux, hombre virtuoso. Tuvieron cinco hijos, de los cuales sólo dos sobrevivieron. Animada por su marido, visita a los pobres y a los enfermos de su parroquia, pero, por su rango social de condesa, es considerada de la parte de los explotadores. Por ello en la tormenta revolucionaria sufrió la confiscación de sus bienes, privaciones y detenciones. Su esposo fue guillotinado el día de Pascua de 1794. María Luisa Isabel tenía 31 años.

A pesar de ello, continúa su camino espiritual, guiada por el párroco de Pancemont. Una tarde de 1792 reconoció la llamada particular del Señor a seguirlo, llevando su cruz. Ella respondió generosamente con lo que llamó su «pacto con la cruz». Renunció a todo, incluso al deseo de vida religiosa contemplativa para responder a una necesidad urgente de la Iglesia de Vannes: el obispo le pidió que le ayudara con una obra educativa y caritativa. El 25 de mayo de 1803 hizo la profesión religiosa, tomando el nombre de sor San Luis.

Enseguida fue nombrada superiora general de la nueva congregación, que puso bajo la protección de san Luis, modelo de fe, artífice de justicia y de paz. Organizó la vida religiosa de la comunidad y acogió a niñas pobres, cuyo número fue creciendo cada vez más. Velaba por la calidad de su instrucción y las preparaba para vivir y ganar dinero aprendiendo un oficio. Además de la lectura y de la escritura, las jóvenes aprendían a tejer la tela y a realizar bellísimos encajes. Después de Vannes, otros párrocos le pidieron fundar una «casa de caridad» en sus respectivas parroquias. La madre San Luis en 1818 añadió a esto la obra de los retiros espirituales.

Impulsada por el amor de Cristo redentor, sacaba su fuerza de la lectura diaria de la Palabra de Dios y de la Eucaristía. Quería que todas las personas fueran acogidas y sirvieran a Jesucristo: “Si la atención que prestáis a las niñas pobres la ofrecierais con espíritu de fe viva... veríais en ellas a Jesucristo. Diríais: estoy con Jesucristo, hablo con Jesucristo, vivo con Jesucristo. Me glorío en vivir con Jesucristo pobre y humillado”. Y como toda forma de espiritualidad está inevitablemente marcada por la época que la vio nacer y por la personalidad de quien la suscita en un determinado contexto familiar y social, la formación familiar de María Luisa Isabel la puso muy pronto en contacto con los Padres de la Iglesia, desarrollando en ella el gusto ardiente por la Palabra de Dios, que ella transmitió a sus religiosas: “La Sagrada Escritura es la base fundamental de toda forma de piedad... Es necesario, por tanto, que cuantos quieren avanzar en el estado de perfección no dejen pasar ni siquiera un solo día sin leerla y meditarla...

Esta Palabra es el alimento del hombre, del mismo modo que la santa Eucaristía es el alimento del alma; es preciso acogerla, tratarla con la misma dignidad, con el mismo respeto; ¿habéis pensado alguna vez en ello?, ¿os habéis comportado alguna vez en consecuencia y habéis intentado poneros, para recibirla, en la misma disposición que deseáis tener para participar en la santa Mesa?”.

Murió en Vannes el 4 de marzo de 1825, lámpara brillante de la caridad y la bondad, capaz de mostrar todo el camino a seguir, contrastando las obras de la carne (la idolatría, la enemistad, la discordia y los celos) con las obras del Espíritu, cuyos frutos benéficos son amor, alegría, paz, magnanimidad, benevolencia, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí.

(fuentes: L´Osservatore Romano; vidas-santas.blogspot.com.ar)

otros 04 de marzo:

- San Casimiro de Polonia
- Beata Plácida Viel
- Beato Juan Antonio Farina
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